Dado que Víctor Girao, proviene del acomodado distrito de Surco, pero vive en San Luis, cerca de la parada, no se descarta que el Poder Judicial pretenda su reclusión en nuestro Instituto conocido familiarmente como Noguchi -y hasta Higushi, por algunos- pues se ubica en la salida norte de la capital. Paradójicamente, el Instituto fue fundado gracias a una donación del gobierno japonés y el asesino es descendiente de nipones aparentemente. Un vocero de la Asociación Psiquiátrica Peruana ya manifestó su posición en contra de tal posibilidad, en razón a que Víctor Girao es un delincuente nato.